Con un verano repleto de distintas actividades y ferias, además de convertirse en escenario de un festival de música, arte y emprendedores, y su ya tradicional escuela de verano que, en su cuarta edición, congregó a cientos de niños en torno a ciclos de actividades ecológicas, recreativas y deportivas, el Jardín Botánico de Viña del Mar coronó esta época estival con una exitosa primera corrida solidaria por la reforestación que se realizó el pasado 23 de febrero, convirtiéndose en una experiencia única para todos quienes disfrutaron correr 4K en un entorno natural.

Esta competencia recreativa de sostenibilidad ecológica, y que contó con la asistencia de 300 corredores, tuvo el objetivo de ir en ayuda de la reforestación del Jardín Botánico y así mitigar los daños ocasionados por el incendio ocurrido durante el mes de febrero del 2024, a través de un recorrido que permitió a los corredores sumergirse en la belleza de la naturaleza  del Jardín Botánico mientras recorrieron sus senderos rodeados de flora y fauna nativa.

En este escenario natural, que además sumó camaradería con el deporte, los ganadores de esta primera versión  fueron el viñamarino Franco Arcos (23) e Isidora Sepúlveda (24), destacada deportista de Peñalolén, de la Región Metropolitana.

Esta actividad deportiva tuvo un balance sumamente positivo por parte del director del Jardín Botánico, Alejandro Peirano, quien ratificó la proyección del Jardín Botánico como un espacio ideal para realizar actividad física: “Esta carrera se pensó para ir en ayuda de este espacio icónico para Viña del Mar y el resultado fue perfecto ya que logramos valiosos recursos que serán destinados a la reconstrucción arbórea y reforestación del jardín, proceso que realizaremos durante invierno y que finalmente será el reflejo del compromiso de la comunidad a través del deporte”. 

A poco más de un año del paso de las llamas, y gracias a la ayuda de entidades públicas y privadas, Peirano agregó que la flora del lugar ha demostrado ser resiliente ya que ha rebrotado un 80% de las plantas que se quemaron: “Apenas se entra a la zona central del Jardín Botánico, el visitante es recibido por praderas verdes, rodeadas de árboles con grandes follajes, dejando día a día atrás las desoladoras imágenes del devastador incendio que afectó a más del 90% del parque y ratificando el renacer de nuestro querido Jardín Botánico”.